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  • ¿Cómo se trata la enfermedad coronaria?

    Fuente: Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre del Departamento de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos

    El tratamiento de la enfermedad coronaria puede consistir en cambios del estilo de vida, medicinas y procedimientos médicos. Los objetivos del tratamiento son: • Aliviar los sintomas... Leer más

    El tratamiento de la enfermedad coronaria puede consistir en cambios del estilo de vida, medicinas y procedimientos médicos. Los objetivos del tratamiento son:

    • Aliviar los síntomas
    • Disminuir los factores de riesgo para retardar o detener el depósito de placa, o para dar marcha atrás a su formación
    • Disminuir el riesgo de que se formen coágulos de sangre, ya que pueden causar un ataque cardíaco
    • Ensanchar las arterias obstruidas o crear derivaciones para evitarlas
    • Prevenir las complicaciones de la enfermedad coronaria

    Cambios en el estilo de vida
    Los cambios en el estilo de vida a menudo sirven para prevenir o tratar la enfermedad coronaria. En algunas personas pueden ser el único tratamiento que se necesita.

    Consume una alimentación saludable
    Una alimentación saludable forma parte importante de un estilo de vida saludable. Consumir una alimentación saludable puede prevenir la presión arterial alta o reducirla así como prevenir el colesterol alto o reducirlo. También puede ayudarte a mantenerte en un peso saludable.

    Realiza actividad física
    La actividad física que se practica con regularidad puede disminuir muchos factores de riesgo de la enfermedad coronaria, entre ellos el colesterol LDL (colesterol "malo"), la presión arterial alta y el exceso de peso. También puede disminuir el riesgo de sufrir diabetes y puede elevar las concentraciones de colesterol HDL (el colesterol "bueno" que previene la enfermedad coronaria). Habla con tu médico antes de iniciar un nuevo programa de ejercicio. Pregúntale qué tipo de actividades físicas puedes realizar sin peligro.

    La salud de una persona se beneficia con dedicar tan solo 60 minutos semanales a una actividad aeróbica moderada. Mientras más activo seas, más te beneficiarás.

    Mantente en un peso saludable
    Al mantenerse en un peso saludable se puede disminuir el riesgo de sufrir la enfermedad coronaria. Una buena meta es tratar de lograr un índice de masa corporal (IMC) de menos de 25.

    El IMC mide el peso en relación con la estatura y proporciona un cálculo de la grasa corporal total. Un IMC de entre 25 y 29.9 se considera sobrepeso. Un IMC de 30 o más se considera obesidad. Para prevenir y tratar la enfermedad coronaria hay que fijarse la meta de tener un IMC menor de 25. El médico o el profesional de la salud que te atiende puede ayudarte a fijarte una meta adecuada de IMC.

    Deja de fumar
    Si fumas, deja de hacerlo. El hábito de fumar puede elevar tu riesgo de sufrir la enfermedad coronaria y de tener un ataque cardíaco. Pregúntale a tu médico qué programas y productos pueden ayudarte a dejar el hábito. Además, trata de evitar exponerte al humo producido por personas que fuman.

    Si te cuesta trabajo dejar de fumar sin ayuda, piensa en la posibilidad de formar parte de un grupo de apoyo. Muchos hospitales, empresas y grupos comunitarios ofrecen clases para ayudar a dejar de fumar.

    Controla el estrés
    En investigaciones se ha visto que, entre los factores que pueden causar un ataque cardíaco, el que se menciona con más frecuencia es aquel acontecimiento que causa alteración emocional, especialmente si se trata de uno que implique ira. Además, algunas de las maneras en que la gente lidia con el estrés, como la bebida, el hábito de fumar o el exceso de comida, tampoco son saludables.

    Aprende a controlar el estrés. Relajarte y lidiar con los problemas puede mejorar la salud física y emocional. Tener personas que te apoyen y con quienes puedas hablar de tus sentimientos o preocupaciones puede ayudarte a aliviar el estrés.

    La actividad física, ciertas medicinas y la terapia de relajación también ayudan a aliviar el estrés. Tal vez te convenga participar en un programa de control del estrés.

    Medicinas
    Es posible que necesites medicinas para tratar la enfermedad coronaria si los cambios en el estilo de vida no son suficientes. Las medicinas pueden:

    • Disminuir el trabajo que tiene que hacer el corazón y aliviar los síntomas de la enfermedad
    • Disminuir tus probabilidades de sufrir un ataque cardíaco o de morir de repente
    • Bajar el colesterol y la presión arterial
    • Prevenir la formación de coágulos
    • Prevenir o retrasar la necesidad de realizar un procedimiento o una cirugía, como una angioplastia o una derivación coronaria ("bypass")

    Entre las medicinas que se usan para el tratamiento de la enfermedad coronaria están: los anticoagulantes; la aspirina y otras medicinas para evitar la formación de coágulos; los inhibidores de la ECA; los betabloqueantes; los bloqueantes de los canales del calcio; la nitroglicerina, la glucoproteína IIb/IIIa; las estatinas; y el aceite de pescado y otros suplementos ricos en ácidos grasos omega 3.

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  • Procedimientos médicos para tratar las enfermedades coronarias

    Fuente: Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre del Departamento de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos

    Usted puedes necesitar un procedimiento médico o una cirugía para tratar la enfermedad coronaria. Tanto la angioplastia como la derivación coronaria o "bypass" se usan para el tratamiento de las arterias bloqueadas. El médico y tú pueden decidir qué tratamiento es adecuado... Leer más

    Usted puedes necesitar un procedimiento médico o una cirugía para tratar la enfermedad coronaria. Tanto la angioplastia como la derivación coronaria o "bypass" se usan para el tratamiento de las arterias bloqueadas. El médico y tú pueden decidir qué tratamiento es adecuado para tu caso.

    Angioplastia
    La angioplastia es un procedimiento no quirúrgico que destapa las arterias bloqueadas o que se han estrechado. También se conoce como intervención coronaria percutánea o ICP.

    Durante la angioplastia se introduce por un vaso sanguíneo un tubito delgado y flexible que tiene un globo o algún otro dispositivo en la punta y se lleva hasta la arteria coronaria que está estrechada o bloqueada.

    Una vez allí, el globo se infla para empujar la placa contra la pared de la arteria. Así se restablece el flujo de sangre por la arteria.

    Durante el procedimiento, el médico puede poner dentro de la arteria un tubo pequeño de malla llamado endoprótesis vascular o stent. El stent previene bloqueos de la arteria en los meses o años siguientes a la angioplastia.

    Derivación coronaria o "bypass"
    La derivación coronaria o "bypass" es un tipo de cirugía. En ella se usan arterias o venas de otras partes del cuerpo para crear un desvío ("bypass") y evitar las arterias coronarias que se han estrechado. La derivación coronaria puede mejorar el flujo de sangre que llega al corazón, aliviar el dolor en el pecho y posiblemente prevenir un ataque cardíaco.

    Rehabilitación cardíaca
    Es posible que el médico te recete rehabilitación cardíaca para la angina o después de que tengas una derivación coronaria, una angioplastia o un ataque cardíaco. Casi todas las personas que tienen enfermedad coronaria se benefician de la rehabilitación cardíaca.

    La rehabilitación cardíaca es un programa supervisado por médicos que puede servir para mejorar la salud y el bienestar de personas que tienen problemas del corazón. El equipo de rehabilitación cardíaca puede estar integrado por médicos, enfermeras, especialistas en ejercicio, fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales, dietistas o nutricionistas, y psicólogos u otros especialistas en salud mental.

    La rehabilitación consta de dos partes:

    • Entrenamiento para el ejercicio. Aquí, aprendes cómo hacer ejercicio sin peligro, fortalecer tus músculos y mejorar tu resistencia física. Tu plan de ejercicio se basará en tu capacidad individual, necesidades e intereses.
    • Educación, asesoría y capacitación. Esta parte de la rehabilitación te ayuda a entender tu enfermedad y a buscar formas de disminuir el riesgo de tener problemas del corazón en el futuro. El equipo de rehabilitación cardíaca te ayudará a aprender a sobrellevar el estrés de adaptarte a un nuevo estilo de vida y a manejar tus temores sobre el futuro
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  • Fibra y la salud cardiovascular

    Por: Iraida Cruz-Pagán, LND - Dietista Clínica del Hospital Auxilio Mutuo

    Es conocido que el consumir alimentos altos en fibra ayuda con la digestión. ¿Sabe que además, puede ayudar a mejorar la salud de su corazón y sistema cardiovascular? ¿Ha pensado cuánta fibra consume? Leer más

    Es conocido que el consumir alimentos altos en fibra ayuda con la digestión. ¿Sabes que además, puede ayudar a mejorar la salud de tu corazón y sistema cardiovascular? ¿Has pensado cuánta fibra consumes?

    Las enfermedades como la presión arterial elevada, niveles de colesterol elevado, y el fumar son factores de riesgo que pueden desarrollar enfermedades cardiovasculares (ECV) y ataque al corazón. De hecho, las enfermedades del corazón son la primera causa de muerte en los Estados Unidos y Puerto Rico, según estudios realizados por el Centro de Control de Enfermedades y Prevención (CDC, por sus siglas en inglés). Se estima que 80 millones de personas en E.U. padecen de ECV y de enfermedades coronarias.

    La fibra dietaria provee beneficios significativos a la salud, pero desafortunadamente muchas personas consumen menos de la mitad de las recomendaciones diarias. La Academia de Nutrición y Dietética, recomienda un consumo de fibra de:

    Hombre Mujer
    38 gramos/día 31 gramos/día
    31 gramos/día (si es mayor de 51 años) 21 gramos /día (si es mayor de 51 años)

    Los alimentos altos en fibra provienen de los carbohidratos, vegetales, frutas y granos. Ejemplo de estos son: los cereales de grano íntegro (pan, galletas, arroz y/o pasta integral), vegetales, frutas, legumbres y nueces. Algunos beneficios que provee la fibra:

    • Disminuye los niveles de colesterol "malo" (LDL)
    • Disminuye los niveles de glucosa en la sangre en personas con diabetes
    • Disminuye el riesgo de padecer diabetes
    • Disminuye la presión arterial en personas con presión arterial elevada
    • Disminuye el riesgo de enfermedades del corazón
    • Disminuye el riesgo de obesidad y ayuda a controlar el peso corporal

    Efectos de la fibra:

    • La fibra ayuda a disminuir los niveles de colesterol, ya que se pega a los ácidos biliares que contienen colesterol, no permite que se absorba en la sangre y promueve que se elimine a través de las heces fecales.
    • El síndrome metabólico, que es el grupo de condiciones que incluye la resistencia a la insulina, dislipidemia, adiposidad visceral y la hipertensión, puede ser aminorado e incluso revertido mediante el consumo de alimentos altos en fibra.
    • Estudios han demostrado que el consumo alto de fibra (sin alterar el total de las calorías de los hidratos de carbono, proteínas y grasas) mejora el control glicémico, reduce la necesidad de uso de medicamentos para la diabetes, y mejora la presión sistólica y diastólica.
    • En cuanto a la inflamación cardiovascular, la fibra disminuye los niveles de CRP ("C-Reactive Protein") en la sangre, lo cual es un indicador de inflamación como por ejemplo para enfermedad del corazón o artritis reumatoidea.
    • En cuanto al manejo del sobrepeso u obesidad, la fibra que proviene de carbohidratos complejos ayuda a aumentar la saciedad evitando comer en exceso.
    • La suplementación de fibra puede utilizarse en aquellos casos en los cuales la persona no consuma la cantidad diaria recomendada. Es importante consultar a su médico o nutricionista/dietista licenciada.

    En conclusión, una alimentación que no cumpla con las recomendaciones diarias de las Guías Alimentarias aumenta el riesgo a padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus y obesidad. Es de suma importancia identificar aquellos alimentos con alto contenido de fibra e incluirlos en la alimentación de cada día.

    Recomendaciones:

    1. Lee las etiquetas de los alimentos y selecciona aquellos con 3 gramos o más de
      fibra por porción. Evita en el listado de ingredientes: "wheat flour" y "enriched flour".
    2. Consume frutas frescas y viandas con cáscaras (cuando sea posible); asegúrate de lavarlas bien primero. Prefiérelos frescos en lugar de en jugo, cocidas o enlatadas. La frutas secas también son una buena fuente de fibra.
    3. Aumenta tu ingesta diaria de líquidos.
    4. Aumenta la fibra añadiendo a tus recetas o platillos avena, granos, nueces y semillas.
    5. Consulta a una nutricionista/dietista licenciada.
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  • Conozca sobre la lactosa

    Por:Lcda. Mariela Colón, LND, CMCV - Dietista Clínica del Hospital Auxilio Mutuo

    La lactosa, conocida también como el azúcar de la leche, es un disacárido compuesto de glucosa y galactosa. La lactosa se encuentra en todas las leches que provienen de fuente animal como: vaca, cabra y oveja, también en la leche materna y en otros alimentos preparados... Leer más

    La lactosa, conocida también como el azúcar de la leche, es un disacárido compuesto de glucosa y galactosa. La lactosa se encuentra en todas las leches que provienen de fuente animal como: vaca, cabra y oveja, también en la leche materna y en otros alimentos preparados con leche. Cuando el cuerpo tiene problemas para digerir o descomponer esta molécula de azúcar (la lactosa), ocurre la intolerancia a la lactosa. Esta intolerancia ocurre si tu cuerpo no produce una cantidad suficiente de la enzima lactasa. Esta enzima se sintetiza en el intestino delgado y tiene como función descomponer la lactosa en sus dos componentes básicos. Este proceso es necesario para que ocurra una absorción adecuada de la lactosa.

    La lactosa que se digiere parcialmente o no digerida pasa al intestino grueso donde es descompuesta por las bacterias del intestino grueso y produce unas sustancias que provocan síntomas como: náuseas, dolor abdominal, distensión abdominal, diarreas, gases y flatulencia. Estos síntomas pueden presentarse a partir de unos 30 minutos o dos horas después de consumir productos lácteos.

    La personas con deficiencia de lactasa o intolerantes a la lactosa pueden tolerar porciones pequeñas de leche o productos lácteos de 2 a 4 onzas o hasta media taza sin tener síntomas. Las porciones mayores de 8 onzas (media taza) pueden causar los problemas antes mencionados.

    Otras causas de intolerancia a la lactosa pueden ser: cirugías del intestino, infecciones en el intestino delgado por virus o bacterias, el síndrome del intestino irritable y enfermedades intestinales como la celiaca o "Crohns".

    Los síntomas que produce esta intolerancia pueden ser aliviados al evitar el consumo de los alimentos y productos que contengan lactosa. En este caso se realizan modificaciones o ajustes en la dieta para eliminar los alimentos que contienen lactosa como: mantecados, quesos, mantequilla, requesón y yogur.

    En algunos casos, las personas con intolerancia a la lactosa, pueden presentar síntomas con cantidades pequeñas de lactosa que se añaden a los alimentos procesados, enlatados, congelados y empacados. Entre estos alimentos se encuentran los panes y otros productos horneados, cereales, carnes para el desayuno (ej. jamón), aderezos para las ensaladas, mezclas para galletas, panqueques y bizcochos.

    En el tratamiento nutricional se evitan los alimentos que contienen lactosa y se sustituyen por alimentos que no contienen lactosa ya disponibles en el mercado, como la leche de vaca libre de lactosa, leche de soya, de almendra, de arroz y de papa, quesos, yogur, mantequilla y mantecados o helados libres de lactosa. La leche y los productos lácteos bajos en grasa también contienen lactosa. Por tal razón es importante aprender a leer las etiquetas de los alimentos y verificar la lista de ingredientes. Busque palabras como: suero de leche, productos a base de leche, leche evaporada, sólidos de leche y leche en polvo. Si cualquiera de estas palabras se encuentra en la etiqueta, el producto contiene lactosa.

    El tratamiento varía según la tolerancia del paciente o cliente, ya que hay ciertos productos lácteos que son más fáciles para digerir, como el yogur, mantequilla y algunos quesos (ej. cheddar y suizo), ya que tienen menor cantidad de lactosa que la leche. Si la persona no quiere dejar de consumir los alimentos que contienen lactosa, puede utilizar productos que contienen la enzima lactasa. La enzima lactasa se puede añadir a los alimentos en forma de gotas o consumir como tabletas masticables. De esta forma, la lactasa ayuda a digerir la leche y los productos lácteos.

    El consumo de leche es importante para evitar deficiencias de calcio, vitamina D, riboflavina y proteína. Es posible que necesites obtener calcio de otras fuentes de alimentos. Para asegurarte de recibir una alimentación balanceada y completa y prevenir deficiencias nutricionales, debes consultar con una nutricionista-dietista.

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  • Obesidad abdominal y/o grasa truncal

    Por: Lcda. Sandra Nevárez Miranda, Dietista Clínica del Hospital Auxilio Mutuo

    La obesidad se ha conocido durante mucho tiempo por ser un factor de riesgo de enfermedades cardiacas, pero la obesidad abdominal o grasa abdominal se ha asociado mayormente al desarrollo de enfermedades cardiovasculares y de diabetes tipo 2. Leer más

    La obesidad se ha conocido durante mucho tiempo por ser un factor de riesgo de enfermedades cardiacas, pero la obesidad abdominal o grasa abdominal se ha asociado mayormente al desarrollo de enfermedades cardiovasculares y de diabetes tipo 2. Estudios recientes han demostrado que aumenta entre dos y cuatro más el desarrollo de este tipo de enfermedades, cuando hay presente más cantidad de grasa en el área del abdomen. Esta grasa concentrada en el área del abdomen se asocia con el aumento de los niveles de colesterol "malo" LDL y disminuye el colesterol "bueno" HDL, que es el que se asocia con la protección del corazón, también se asocia con aumento en los niveles de triglicéridos, alta presión e incrementa la coagulación sanguínea, produciendo inflamación de los vasos sanguíneos, que a su vez puede dañar arterias. La ubicación de la grasa es más importante cuando se trata de medir riesgos cardíacos.

    Desde el punto de vista metabólico, esta grasa abdominal es dañina. En conjunto con factores hereditarios puede relacionarse con el desarrollo de la diabetes tipo 2. Las células de grasas situadas en el abdomen dificultan que se segregue la hormona adinopectina, responsable de facilitar la acción de la insulina. Además, la grasa visceral puede afectar el páncreas; órgano productor de la insulina natural y el posible desarrollo de diabetes tipo 2.

    La recomendación no solo se dirige hacia vigilar el peso, sino también a vigilar la circunferencia de la cintura. Es importante determinar la medida de la cintura para identificar riesgos de salud. Un hombre cuya medida de la cintura es mayor de 40 pulgadas y una mujer con una medida mayor de 35 pulgadas, tienen mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2.

    Las guías para circunferencia de cintura son:
    Hombre: 37 a 39.9 pulgadas está sobre peso, 40 pulgadas o más es considerado obesidad
    Mujer: 31.5 a 34.6 pulgadas está sobre peso, 35 pulgadas o más es considerado obesidad

    Es importante conocer el peso saludable y circunferencia de la cintura para establecer un plan adecuado nutricional y de ejercicios.

    Muchas personas piensan que un alto consumo de cerveza aumenta el tamaño de la barriga y grasa abdominal. Esto es erróneo. Lo que sucede es que las personas que tienen un alto consumo de cervezas probablemente también consumen una dieta alta en grasa, son sedentarios y llevan un patrón de alimentación inadecuado. No es cuestión de echarle la culpa a la cerveza, hay estudios que así lo indican.

    Es importante llevar una dieta balanceada, controlada en calorías, azúcares refinadas y controlada en grasas saturadas. Si además de la diabetes padeces de otras condiciones, como por ejemplo alta presión, se requieren recomendaciones dietarias adicionales y más específicas, tales como control de sodio, colesterol u otros.

    Los ejercicios abdominales podrían ayudar a disminuir esa grasa abdominal, pero no sin la ayuda del ejercicio cardiovascular (de índole de capacidad aeróbica). Para más información consulte a una dietista licenciada.

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  • Enero: Mes del arrepentimiento nutricional

    Por: Lcda. Glorivette González González, Dietista Clínica del Hospital Auxilio Mutuo

    La época navideña es, indiscutiblemente, la temporada más esperada e importante para muchos. Es el momento propicio para compartir con seres queridos y amigos acompañados de buena música, un manjar de comida típica y bebida. Leer más

    La época navideña es, indiscutiblemente, la temporada más esperada e importante para muchos. Es el momento propicio para compartir con seres queridos y amigos acompañados de buena música, un manjar de comida típica y bebida. Una vez trascurren estas fiestas, reflexionamos sobre cuánto nos excedimos en la cantidad de calorías consumidas. Esto no debe ser motivo para sentir culpas. La realidad es que es difícil mantener una ingesta calórica balanceada sin caer en la tentación de comer de más.

    Cuando se habla de comer de más, nos referimos a ingerir alrededor de 500 calorías adicionales a las recomendadas diariamente. En otras palabras, si ingerimos 3,500 calorías adicionales a la semana aumentaríamos alrededor de 1 libra. El total de calorías para mantenimiento es individual y está relacionado a la edad, estatura, peso y actividad física de cada persona. Por lo tanto, aunque "comer de más" significa lo mismo para todos, las calorías totales varían de acuerdo a esos factores, lo que hace que algunas personas aumenten de peso más rápido que otras. Otro factor que debemos considerar al momento de comer, son las condiciones como la diabetes, hipertensión, colesterol alto, entre otras. En este caso, más allá de las calorías totales, lo más importante es la cantidad de grasa, sodio y carbohidratos debido al efecto que estos tiene en el control de esas condiciones. Pero, ya que nos hemos excedido en las calorías, ¿cómo rectificamos esos excesos que cometimos durante este tiempo?

    Algunas de las formas que muchas personas utilizan para "cortar" calorías es omitir comidas, hacer meriendas y disminuir las porciones. Sin embargo, omitir comidas no es la mejor opción cuando se trata de bajar de peso. Cuando se omiten comidas, el metabolismo (conjunto de reacciones que ocurren en el cuerpo para obtener y gastar energía) se pone más lento para poder llevar a cabo sus funciones con la energía disponible. Además, es muy probable que tenga más apetito y se haga más difícil controlar la cantidad y tipo de alimento en la próxima comida, lo que resultaría en los famosos "atracones". Esto no es otra cosa que comer lo que no se ha comido en el día en un momento dado. Luego de un atracón, es posible notar un aumento de peso debido al exceso de calorías ingeridas y, si llevamos todo el día omitiendo comidas, posiblemente a un metabolismo lento.

    Ahora bien, si queremos rectificar los "permisos temporeros" que tomamos durante las fiestas, hacer meriendas y controlar porciones son las opciones más indicadas y saludables. Una merienda entre cada comida tiene la función de controlar el apetito para poder controlar las porciones de los alimentos durante las comidas principales. Una merienda debe tener entre 100-150 calorías y debe incluir alimentos de alta densidad nutricional como frutas, yogur, cereales integrales, quesos bajos en grasa, etc. Luego de las meriendas, notaremos que al momento de hacer nuestra comida, el apetito será controlado y podremos escoger opciones más saludables y en porciones adecuadas. La porción adecuada va a depender de la cantidad de calorías individuales, pero una guía es usar un plato pequeño (9 pulgadas) y llenar la mitad de ensaladas y vegetales. También, podemos reducir la porción de alimentos como el arroz, pastas, viandas, escoger carnes bajas en grasa e incluir una fruta pequeña en cada comida. Con esto, lo que se busca es incluir de todos los grupos de alimentos en porciones pequeñas para asegurar cumplir con las necesidades nutricionales y promover el control del peso.

    Definitivamente, las fiestas navideñas son un momento en el cual compartir alimentos con los seres queridos es muy importante. Sin embargo, debemos estar conscientes de que todo lo que comamos en exceso, va a tener una consecuencia en nuestro peso y estado de salud. Podemos tener "permisos temporeros" para hacer desarreglos en nuestra alimentación, pero siempre con control y conocimiento de lo que debemos hacer luego para regresar a un estilo de vida saludable yÉ !a esperar el próximo año!

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  • Datos claves sobre la influenza y la vacuna contra la influenza

    Fuente: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades

    La influenza es una enfermedad respiratoria contagiosa provocada por los virus de la influenza que infectan la nariz, la garganta y los pulmones. Este virus puede causar una enfermedad leve o grave y en ocasiones puede llevar a la muerte. Leer más

    La influenza es una enfermedad respiratoria contagiosa provocada por los virus de la influenza que infectan la nariz, la garganta y los pulmones. Este virus puede causar una enfermedad leve o grave y en ocasiones puede llevar a la muerte. La mejor manera de evitar contraer esta enfermedad es vacunarse contra la influenza todos los años.

    Signos y síntomas de la influenza
    Las personas que contraen influenza a menudo presentan algunos o todos estos signos y síntomas:

    • fiebre* o sentirse afiebrado/con escalofríos
    • tos
    • dolor de garganta
    • mucosidad nasal o nariz tapada
    • dolores musculares y corporales
    • dolores de cabeza
    • fatiga (cansancio extremo)
    • algunas personas pueden tener vómitos y diarrea, aunque esto es más común en los niños que en los adultos.

    *Es importante destacar que no todas las personas con influenza tienen fiebre.

    Propagación de la influenza
    La mayoría de los expertos considera que el virus de la influenza se extendió principalmente a través de las gotitas que se producen al toser, estornudar o hablar. Estas gotitas pueden caer en la boca o en la nariz de las personas que se encuentran cerca. Siendo algo poco frecuente, una persona también puede llegar a contraer influenza si toca una superficie o un objeto contaminado con el virus de la influenza y se toca luego los ojos, la boca o posiblemente la nariz.

    Periodo de contagio
    Usted puede contagiar la influenza a otra persona antes de saber que estás enfermo y también mientras lo estás. La mayoría de los adultos puede contagiar a otros a partir del primer día antes de que los síntomas se desarrollen y hasta 5-7 días o más después del inicio de la enfermedad. Algunas personas, en especial los niños y las personas con sistemas inmunitarios debilitados, podrían causar contagios por un tiempo más prolongado.

    ¿Cuán grave es la influenza?
    La influenza es impredecible y su gravedad puede variar ampliamente de una temporada a la siguiente en función de muchas cosas, entre ellas:

    • cuáles virus de la influenza se diseminan
    • qué cantidad de vacunas contra la influenza está disponible
    • cuándo estará disponible la vacuna
    • qué cantidad de personas se vacunan, y
    • qué tan bien se corresponde la vacuna contra la influenza con los virus de la influenza que causan la enfermedad.

    Ciertas personas corren mayor riesgo de presentar complicaciones graves si contraen la influenza. Esto incluye a las personas mayores, los niños pequeños, las mujeres embarazadas y las personas con ciertas afecciones (tales como asma, diabetes o enfermedades cardíacas), así como las personas que viven en instituciones, como asilos de ancianos.

    Para prevenir la influenza estacional... !vacúnate!
    Definitivamente, la mejor manera de prevenir la influenza es recibir una vacuna contra la influenza cada temporada. La vacunación anual contra la influenza debe comenzar tan pronto la vacuna esté disponible, lo ideal sería antes de octubre. No obstante, aunque te vacunes más tarde, la vacuna te brindará protección siempre y cuando los virus de la influenza estén en circulación.

    Aunque pueden aparecer brotes de influenza estacional en octubre, el período de mayor actividad de la influenza suele ser enero o más tarde. Como el desarrollo de anticuerpos para proteger contra la infección por virus de la influenza demora aproximadamente dos semanas a partir de la vacunación, lo mejor es que las personas se vacunen para estar protegidas antes de que la influenza comience a circular en su comunidad.

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  • Personas con alto riesgo de desarrollar complicaciones por la influenza

    Fuente: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades

    La mayoría de las personas que contraen la influenza padecerán una enfermedad leve, necesitarán atención médica o medicamentos antivirales y se recuperarán en menos de dos semanas. Sin embargo, algunas personas tienen... Leer más

    La mayoría de las personas que contraen la influenza padecerán una enfermedad leve, necesitarán atención médica o medicamentos antivirales y se recuperarán en menos de dos semanas. Sin embargo, algunas personas tienen mayores probabilidades de sufrir complicaciones por la influenza, las cuales pueden derivar en hospitalizaciones y ocasionalmente provocar la muerte. Neumonía, bronquitis, sinusitis e infecciones del oído son algunos ejemplos de complicaciones relacionadas con la influenza.

    La influenza también puede empeorar otros problemas de salud crónicos. Por ejemplo, las personas con asma pueden sufrir ataques de asma mientras tienen influenza y las personas con insuficiencia cardíaca congestiva crónica pueden presentar un agravamiento de su condición desencadenado por la influenza. Los grupos de personas que tienen más probabilidades de desarrollar complicaciones relacionadas con la influenza si contraen la enfermedad son:

    • los niños menores de 5 años, especialmente los menores de 2 años
    • adultos de 65 años de edad y mayores, y
    • mujeres embarazadas.

    Personas que padecen afecciones médicas incluyendo:

    • asma
    • enfermedades neurológicas y del neurodesarrollo (incluyendo trastornos del cerebro, la médula espinal, el nervio periférico y los músculos, por ejemplo parálisis cerebral, epilepsia (trastornos convulsivos), accidentes cerebrovasculares, discapacidad intelectual (retraso mental), retraso en el desarrollo de moderado a grave, distrofia muscular o lesión de la médula espinal)
    • enfermedades pulmonares crónicas (como enfermedad pulmonar obstructiva crónica y fibrosis quística)
    • enfermedad cardíaca (como enfermedad cardíaca congénita, insuficiencia cardiaca congestiva y enfermedad de la arteria coronaria)
    • trastornos sanguíneos (como anemia falciforme)
    • trastornos endocrinos (como diabetes mellitus)
    • afecciones renales
    • Enfermedades del hígado
    • trastornos metabólicos (como trastornos metabólicos congénitos y trastornos mitocondriales)
    • sistema inmunitario debilitado debido a una enfermedad o medicamento (como personas con VIH o SIDA, o cáncer o aquellas personas en tratamiento con esteroides por enfermedades crónicas)
    • personas menores de 19 años de edad que están recibiendo una terapia a largo plazo a base de aspirinas, y
    • personas con obesidad mórbida (índice de masa corporal de 40 o superior)

    Nota: No existen recomendaciones para que las mujeres embarazadas o las personas con afecciones preexistentes obtengan un permiso especial o un consentimiento por escrito de su médico para vacunarse contra la influenza si lo hacen en una clínica, en el lugar de trabajo, una farmacia u otra ubicación que no sea el consultorio del médico.

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  • Las embarazadas y la influenza

    Fuente: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades

    Es más probable que la influenza provoque enfermedades graves en embarazadas que en mujeres que no estén embarazadas. Los cambios que se producen en el sistema inmunitario, el corazón y los pulmones durante el embarazo hacen que las embarazadas sean más propensas a desarrollar una enfermedad grave a causa de la influenza, así como hospitalizaciones... Leer más

    Es más probable que la influenza provoque enfermedades graves en embarazadas que en mujeres que no estén embarazadas. Los cambios que se producen en el sistema inmunitario, el corazón y los pulmones durante el embarazo hacen que las embarazadas sean más propensas a desarrollar una enfermedad grave a causa de la influenza, así como hospitalizaciones e incluso la muerte. Una mujer embarazada con influenza también tiene mayor probabilidad de desarrollar problemas graves con su bebé en gestación, además de trabajo de parto y parto prematuro.

    Las vacunas contra la influenza protegerán a las embarazadas, sus bebés en gestación e incluso protegerán al bebé después del nacimiento.

    La vacuna contra la influenza es su mejor protección
    Vacunarse contra la influenza es el primer y más importante paso en la protección contra la influenza. Se ha demostrado que la vacuna contra la influenza que se administra durante el embarazo protege de la influenza tanto a la madre como al bebé (hasta 6 meses). (La vacuna en atomizador nasal no debe administrarse a embarazadas).

    La vacuna contra la influenza es segura para embarazadas
    La vacuna contra la influenza es una manera segura de proteger a la madre y a su bebé en proceso de gestación de una influenza grave y complicaciones a causa de la influenza. Millones de mujeres embarazadas han recibido la vacuna contra la influenza a lo largo de muchos años. No se ha demostrado que las vacunas inyectables contra la influenza hayan causado algún daño a mujeres embarazadas o a sus bebés.

    El tratamiento temprano es importante para las mujeres embarazadas
    Si presentas síntomas similares a los de la influenza, llama al médico inmediatamente. Si es necesario, el médico recetará un medicamento antiviral para el tratamiento de la influenza.

    Tener una fiebre causada por la infección de la influenza u otras infecciones temprano en el embarazo puede provocar defectos de nacimiento en un bebé en proceso de gestación. Las mujeres embarazadas que presenten fiebre deben tratar su fiebre con acetaminophen y ponerse en contacto con su médico tan pronto como sea posible.

    Cuándo buscar cuidados de salud de emergencia
    Si presentas algunos de los siguientes signos, llama al 911 de inmediato:

    • dificultad para respirar o falta de aire
    • dolor o presión en el pecho o abdomen
    • mareos repentinos
    • confusión
    • vómitos graves o persistentes
    • fiebre alta que no responde ante el acetaminofén y
    • disminución o ausencia de movimiento de tu bebé.
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  • Protégete y protege a tu bebé del dengue

    Fuente: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades

    Evita las picadas de mosquitos durante el embarazo para prevenir el dengue en tu bebé recién nacido. • El dengue se transmite por la picada del mosquito Aedes aegypti infectado por el virus. • Una mujer embarazada infectada con dengue puede transmitir el virus al bebé... Leer más

    Evita las picadas de mosquitos durante el embarazo para prevenir el dengue en tu bebé recién nacido.

    • El dengue se transmite por la picada del mosquito Aedes aegypti infectado por el virus.
    • Una mujer embarazada infectada con dengue puede transmitir el virus al bebé en su vientre o a su bebé recién nacido.
      • Las consecuencias de una infección por el virus del dengue pueden incluir muerte del bebé en gestación, bajo peso del bebé al nacer y parto prematuro.
      • Si una mujer embarazada tiene dengue al momento del parto, su bebé puede contraer el dengue en las primeras dos semanas de vida.

    Para prevenir el dengue durante el embarazo:

    • Usa repelente de mosquitos que tenga hasta un 50% de DEET, picaridín, IR3535 o aceite de eucalipto limón durante el embarazo. Siempre lee y sigue las instrucciones del envase.
    • Viste ropa de algodón suelta que cubra tus brazos y piernas.

    Protege a tu bebé contra el dengue
    Los bebés de 4 a 12 meses de edad tienen mayor riesgo de enfermarse gravemente de dengue.

    • Cubre su cuna, corral, coche y asiento de seguridad con un mosquitero todo el tiempo, día y noche, tanto adentro como fuera del hogar.
    • En bebés mayores de 2 meses de edad, usa repelente que tenga hasta un 30% de DEET, picaridín o IR3535. Siempre lee y sigue las instrucciones del envase.
    • No uses repelentes en bebés menores de 2 meses de edad.
    • Viste a tu bebé con ropa de algodón suelta que cubra sus brazos y piernas.

    Cómo saber si tienes dengue
    El dengue comienza con los siguientes síntomas:

    • fiebre (de 38 grados Centígrados o 100.4 grados Fahrenheit o más)
    • dolor de cabeza fuerte
    • dolor en los ojos, especialmente en la parte de atrás o al moverlos
    • dolor en los músculos, las coyunturas y los huesos
    • erupción de la piel (rash), y/o
    • sangrado leve, especialmente en la nariz y las encías.

    Es difícil reconocer los síntomas del dengue en un bebé. Pero, mantente pendiente de los siguientes signos:

    • fiebre (de 38 grados Centígrados o 100.4 grados Fahrenheit o más) o temperatura baja (por debajo de 36 grados Centígrados o 96.8 grados Fahrenheit)
    • se torna irritable, demasiado agitado, soñoliento o no quiere comer, y/o
    • erupción de la piel (rash).

    Visita al médico inmediatamente si tú o tu bebé tiene cualquiera de los síntomas anteriores.

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  • Fiebre del dengue hemorrágico

    Fuente: MedlinePlus - Departamento de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos

    El dengue hemorrágico es una infección grave y potencialmente mortal, transmitida por mosquitos, principalmente la especie Aedes aegypti. Se sabe que cuatro diferentes virus de dengue causan la fiebre del dengue hemorrágico. Leer más

    El dengue hemorrágico es una infección grave y potencialmente mortal, transmitida por mosquitos, principalmente la especie Aedes aegypti. Se sabe que cuatro diferentes virus de dengue causan la fiebre del dengue hemorrágico. Esta afección ocurre cuando una persona es picada por un mosquito que esté infectado con el virus.

    En todo el mundo, se presentan más de 100 millones de nuevos casos de fiebre del dengue cada año y un pequeño número de estos se convierte en fiebre del dengue hemorrágico. La mayoría de las infecciones en los Estados Unidos ingresan desde otros países. Entre los factores de riesgo para la fiebre del dengue hemorrágico se pueden mencionar tener anticuerpos para el virus del dengue a raíz de una infección previa y ser menor de 12 años, mujer o de raza blanca.

    Los síntomas iniciales de la fiebre del dengue hemorrágico son similares a los de la fiebre del dengue, pero después de varios días el paciente se vuelve irritable, inquieto y sudoroso. Estos síntomas van seguidos de un estado parecido al shock.

    El sangrado aparece como manchas de sangre pequeñas sobre la piel (petequias) y parches de sangre más grandes bajo la piel (equimosis). Las lesiones menores pueden causar sangrado.

    El shock puede llevar a la muerte. Si el paciente sobrevive, la recuperación comienza después de un periodo de crisis de un día. Los síntomas iniciales son, entre otros, los siguientes:

    • Disminución del apetito
    • Fiebre
    • Dolor de cabeza
    • Dolores articulares o musculares
    • Malestar general
    • Vómitos

    Los síntomas de la fase aguda son, entre otros, los siguientes:

    • Inquietud, seguida por
      • equimosis
      • erupción generalizada
      • petequias
      • empeoramiento de los síntomas iniciales
    • Estado parecido al shock
      • extremidades frías y pegajosas
      • sudoración

    Un examen físico puede revelar:

    • Agrandamiento del hígado (hepatomegalia)
    • Hipotensión
    • Salpullido
    • Enrojecimiento de los ojos
    • Enrojecimiento de la garganta
    • Adenopatía
    • Pulso acelerado y débil

    Debido a que la fiebre del dengue hemorrágico es causada por un virus para el cual no se conoce cura ni vacuna, solo es posible el tratamiento de los síntomas.

    • Una transfusión de plasma fresco o plaquetas puede corregir problemas de sangrado.
    • Los líquidos y electrolitos intravenosos también se usan para corregir los desequilibrios electrolíticos.
    • Es posible que se requiera oxigenoterapia para tratar niveles de oxígeno en la sangre que están anormalmente bajos.
    • La rehidratación con líquidos intravenosos con frecuencia es necesaria para tratar la deshidratación.
    • Tratamiento complementario en un ambiente/unidad de cuidados intensivos.

    La mayoría de los pacientes con fiebre del dengue hemorrágico se recupera con los cuidados oportunos y agresivos; sin embargo, la mitad de los pacientes sin tratamiento que entran en shock no sobrevive.

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  • Fiebre del dengue

    Fuente: MedlinePlus - Departamento de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos

    La fiebre del dengue es causada por uno de cuatro virus diferentes, pero emparentados. Se transmite por la picadaa de mosquitos, entre los cuales el más común es el Aedes aegypti, que se encuentra en las regiones tropicales y subtropicales. Esto incluye partes de... Leer más

    La fiebre del dengue es causada por uno de cuatro virus diferentes, pero emparentados. Se transmite por la picadaa de mosquitos, entre los cuales el más común es el Aedes aegypti, que se encuentra en las regiones tropicales y subtropicales. Esto incluye partes de:

    • Algunas partes del Caribe
    • Centro y Suramérica
    • El archipiélago de Indonesia en la parte noreste de Australia
    • El sudeste asiático
    • &AACUTE;frica subsahariana

    Síntomas
    La fiebre del dengue se inicia con una fiebre alta y repentina, a menudo de 40 a 40.5° Centígrados (104 a 105° Fahrenheit), de 4 a 7 días después de la infección. De 2 a 5 días después de que la fiebre comienza, puede aparecer una erupción plana y roja sobre casi todo el cuerpo. Posteriormente en la enfermedad, se presenta una segunda erupción parecida al sarampión. Las personas infectadas pueden experimentar una mayor sensibilidad en la piel y sentir mucha molestia. Otros síntomas abarcan:

    • Fatiga
    • dolor de cabeza (especialmente detrás de los ojos)
    • dolores articulares
    • dolores musculares
    • náuseas
    • inflamación de los ganglios linfáticos, y/o
    • vómitos.

    Pruebas y exámenes
    Los exámenes que se pueden hacer para diagnosticar esta afección abarcan:

    • título de anticuerpos para los tipos del virus del dengue
    • conteo sanguíneo completo, y
    • examen de reacción en cadena de la polimerasa (RCP) para los tipos del virus del dengue.

    Tratamiento
    No existe un tratamiento específico para la fiebre del dengue. Necesitarás líquidos si hay signos de deshidratación. El acetaminofén se utiliza para tratar la fiebre alta.

    Evita tomar aspirina, ibuprofeno y naproxeno, ya que pueden incrementar los problemas de sangrado.

    Pronóstico
    La afección generalmente dura una semana o más y, aunque es molesta, la fiebre del dengue no es mortal. Las personas con esta afección se deben recuperar por completo.

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  • El ejercicio y el asma en la escuela

    Fuente: MedlinePlus - Departamento de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos

    Algunas veces el ejercicio desencadena síntomas de asma. Esto se denomina asma inducido por el ejercicio. Los síntomas del asma inducido por el ejercicio son tos, sibilancias, una sensación de opresión en el pecho o falta de aliento. La mayoría de las veces... Leer más

    Algunas veces el ejercicio desencadena síntomas de asma. Esto se denomina asma inducido por el ejercicio. Los síntomas del asma inducido por el ejercicio son tos, sibilancias, una sensación de opresión en el pecho o falta de aliento. La mayoría de las veces, estos síntomas empiezan poco después de terminar de hacer ejercicio. El hecho de tener síntomas de asma durante el ejercicio no significa que un estudiante no pueda o no deba hacerlo.

    Poder participar en el recreo y la educación física es importante para todos los niños. Y los niños con asma no deberían estar obligados a sentarse fuera del campo. Estos consejos pueden evitar que tu hijo sufra asma inducida por el ejercicio en la escuela.

    ¿Cómo ayudar a un niño con asma a estar activo en la escuela?
    Lee el plan de acción escolar del estudiante. Usa los medicamentos indicados para el asma inducida por el ejercicio.
    Habla con el padre o tutor. Debes saber qué hacer si un niño tiene un episodio de asma.
    Los maestros, entrenadores y profesores de educación física deben saber cuáles son los síntomas del asma. Averigüa qué tipo de actividades puede realizar un estudiante y por cuánto tiempo. Revisa el plan de acción escolar que le explica al personal cómo atender el asma del niño.
    Adopta un programa para correr que permita que el estudiante pueda participar. El estudiante podría:

    • Caminar la distancia completa
    • Correr parte de la distancia
    • Alternar entre correr y caminar

    Algunos tipos de ejercicio pueden desencadenar menos síntomas de asma:

    • La natación a menudo es una buena opción. El aire caliente y húmedo puede mantener los síntomas bajo control.
    • El fútbol americano, el béisbol y otros deportes que tienen períodos de inactividad tienen menos probabilidad de desencadenar síntomas de asma.
    • Las actividades que son más intensas y sostenidas, como periodos prolongados de atletismo, baloncesto y fútbol, tienen mayor probabilidad de desencadenar síntomas de asma.

    Vestirse para una clase de educación física y participar a cualquier nivel es mejor que quedar al margen o relegado.

    Presta atención a dónde y cuándo el estudiante hace ejercicio
    El personal de la escuela debe conocer otros desencadenantes del asma. Algunos de ellos son:

    • Aire frío o seco. Respirar a través de la nariz o llevar puesta una bufanda o una máscara sobre la boca puede ayudar.
    • Aire enrarecido o contaminado
    • Campos o áreas donde se haya cortado el césped recientemente

    Un estudiante con asma debe hacer calentamiento antes de hacer ejercicio y volver a la calma después.

    El estudiante debe tomar los medicamentos para el asma antes del ejercicio
    Debe tomar sus betaagonistas inhalados de acción corta (normalmente llamados fármacos de alivio o rescate)

    • Adminístraselos de 10 a 15 minutos antes del ejercicio.
    • Esto puede ayudar hasta por 4 horas.

    Los betaagonistas inhalados de acción prolongada también pueden ayudar.

    • Adminístraselos por lo menos 30 minutos antes del ejercicio.
    • Estos pueden durar hasta 12 horas. Los niños pueden aplicarse este medicamento antes de ir a la escuela y les ayudará durante todo el día.
    • Sin embargo, estos medicamentos se pueden volver menos eficaces si se utilizan diariamente antes del ejercicio.

    El cromoglicato disódico inhalado también se puede utilizar antes del ejercicio, pero generalmente no es tan eficaz como los otros tratamientos para este propósito.

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  • ¿Qué es el asma?

    Fuente: Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre del Departamento de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos

    El asma es una enfermedad crónica de los pulmones que inflama y estrecha las vías respiratorias. (Las enfermedades crónicas son enfermedades que duran mucho tiempo). El asma causa periodos repetidos de sibilancias... Leer más

    El asma es una enfermedad crónica de los pulmones que inflama y estrecha las vías respiratorias. (Las enfermedades crónicas son enfermedades que duran mucho tiempo). El asma causa periodos repetidos de sibilancias (silbidos al respirar), presión en el pecho, dificultad para respirar y tos. Con frecuencia la tos se presenta por la noche o en las primeras horas de la mañana.

    El asma afecta a personas de todas las edades, pero por lo general comienza durante la infancia. En los Estados Unidos hay más de 25 millones de personas con asma comprobada. De estas personas, cerca de 7 millones son niños.

    Para entender el asma es necesario saber cómo funcionan las vías respiratorias. Las vías respiratorias son tubos que conducen el aire que entra y sale de los pulmones. En las personas que sufren de asma, las vías respiratorias están inflamadas (hinchadas). Esto hace que sean muy sensibles y tiendan a reaccionar fuertemente a la inhalación de ciertas sustancias.

    Cuando las vías respiratorias reaccionan, los músculos que las rodean se contraen. Esto las estrecha y hace que llegue menos aire a los pulmones. La hinchazón también puede empeorar y estrechar las vías respiratorias aun más. Las células de las vías respiratorias pueden producir más mucosidad de lo habitual. La mucosidad es un líquido pegajoso y espeso que puede estrechar más las vías respiratorias.

    Esta reacción en cadena puede causar síntomas de asma. Cada vez que las vías respiratorias se inflaman pueden presentarse síntomas. A veces los síntomas son leves y desaparecen espontáneamente o después de un tratamiento mínimo con medicinas para el asma. Otras veces siguen empeorando.

    Cuando los síntomas se vuelven más intensos o se presentan más síntomas, se dice que hay un ataque de asma. Los ataques de asma también se llaman crisis o exacerbaciones. Tratar los síntomas en cuanto se presentan es importante. Así se evita que empeoren y causen un ataque de asma grave. Los ataques de asma graves pueden requerir atención de urgencias y pueden ser mortales.

    El asma no tiene cura. Aunque te sientas bien, sigues teniendo la enfermedad y podrías empeorar en cualquier momento. Sin embargo, debido a los conocimientos y tratamientos que tenemos en la actualidad, la mayoría de las personas con asma pueden controlar la enfermedad. Es posible que tengan pocos síntomas o que no los tengan. Pueden vivir una vida normal y activa, y dormir toda la noche sin interrupciones causadas por el asma.

    Si tienes asma, puedes participar activamente en el control de la enfermedad. Si deseas un tratamiento exitoso, completo y constante, forma un equipo sólido con tu médico y otros profesionales de salud encargados de atenderte.

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  • ¿Cuándo debes acudir a la sala de emergencias si tu hijo tiene asma?

    Fuente: The Nemours Foundation

    Uno de los principales objetivos de los padres cuyos hijos tienen asma es evitar acudir a la sala de emergencias por problemas respiratorios. Pero también es importante saber si acudir a la sala de emergencias es la opción correcta. Leer más

    Uno de los principales objetivos de los padres cuyos hijos tienen asma es evitar acudir a la sala de emergencias por problemas respiratorios. Pero también es importante saber si acudir a la sala de emergencias es la opción correcta.

    Estarás mejor preparado para tomar esa decisión si lo consultas con tu médico antes de que tu hijo tenga un ataque grave. Las instrucciones del médico deben estar incluidas en el plan de acción para el asma. El plan incluirá una lista con los síntomas específicos que son las señales para acudir a la sala de emergencias. Si tu hijo tiene edad suficiente, él también debería conocer cuáles son estos signos.

    Conoce los signos tempranos de un ataque de asma
    El asma se presenta de diferentes formas en todas las personas. Algunos niños tosen solamente por las noches, mientras que otros tienen ataques siempre que se resfrían o realizan ejercicios al aire libre.

    Cuando controles el asma de tu hijo, presta atención a lo que sucede antes de un ataque, de modo de conozcas las señales de advertencia tempranas. Es posible que estas señales no impliquen definitivamente que se presentará un ataque, pero pueden ayudarlo a planificar con anticipación.

    Entre otras señales de advertencia tempranas de un ataque de asma, se pueden incluir las siguientes:

    • respiración sibilante
    • tos que no se debe a un resfrío o tos persistente
    • opresión en el pecho
    • carraspeo
    • respiración rápida o irregular
    • dificultad en la respiración mientras realiza actividades
    • incapacidad para mantenerse quieto, sentado o parado
    • fatiga inusual
    • dificultad para dormir

    Comunícate con el médico
    Asegúrate de llamar al médico ante el primer signo de un ataque de asma o si tienes otras inquietudes. Estar preparado implica poder prevenir el empeoramiento de los síntomas de tu hijo y, de esta forma, poder hacer una visita al consultorio del médico en lugar de a la sala de emergencias.

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  • Complicaciones de la diabetes a largo plazo

    Fuente: Asociación Americana de la Diabetes

    La diabetes lleva a que el nivel de azúcar en la sangre sea superior a lo normal. Después de muchos años, esta situación puede causar problemas en tu cuerpo. Leer más

    La diabetes lleva a que el nivel de azúcar en la sangre sea superior a lo normal. Después de muchos años, esta situación puede causar problemas en tu cuerpo. Puede causarte daño a los ojos, riñones, nervios, piel, corazón y vasos sanguíneos.

    • Podrías tener problemas oculares, así como problemas para ver, especialmente por la noche. La luz podría resultarte molesta para los ojos y podrías quedar ciego.
    • Podrían aparecerte úlceras e infecciones en los pies y la piel. Si esto sigue por mucho tiempo, es posible que sea necesario amputarte el pie o la pierna. La infección también puede causar dolor y comezón en otras áreas.
    • La diabetes puede dificultar el control de tu presión arterial y colesterol, lo cual puede llevar a un ataque cardíaco, accidente cerebrovascular y otros problemas. Puede hacerse más difícil que la sangre circule hacia las piernas y los pies.
    • Los nervios en el cuerpo pueden resultar dañados, causando dolor, hormigueo y pérdida de la sensibilidad. El daño a los nervios también puede hacer que para los hombres sea más difícil tener una erección.
    • Podrías tener problemas para digerir alimentos y podrías sentir debilidad o tener problemas para ir al baño.
    • El azúcar alto en la sangre y otros problemas pueden llevar a daño en los riñones. Estos podrían no trabajar tan bien y pueden incluso detener su funcionamiento, de manera tal que podrías necesitar diálisis o un trasplante de riñón.

    Toma control de tu diabetes
    Es importante mantener tu azúcar en la sangre, presión arterial y nivel de colesterol en un rango saludable. Debes aprender las medidas básicas para manejar la diabetes y mantenerte lo más saludable posible. Las medidas incluyen alimentación saludable, ejercicio y, algunas veces, medicamentos. Posiblemente necesites monitorear tu azúcar en la sangre diariamente o con más frecuencia. El médico también te ayudará tomándote exámenes de sangre y otras pruebas. Todo esto te puede ayudar a mantener a raya las complicaciones de la diabetes.

    Necesitarás verificar tus niveles de azúcar en la sangre para ver cómo lo estás haciendo.

    • Usarás un dispositivo especial llamado glucómetro para revisar tu azúcar en la sangre. El médico te hará saber si necesitas monitorearte todos los días y cuántas veces por día.
    • El médico también te dirá cuáles son las cifras de tu azúcar en la sangre que está intentando lograr. Esto se denomina manejo de tu glucemia. Estas metas se fijarán para diferentes momentos durante el día.
    • Para prevenir cardiopatía y accidente cerebrovascular, te pueden solicitar que tomes medicamentos y cambies tu estilo de vida.
    • El médico puede solicitarte que tomes un medicamento llamado inhibidor de la ECA o un medicamento diferente llamado BRA, para la hipertensión arterial o los problemas renales.
    • También puede solicitarte que tomes un medicamento llamado estatina para controlar tu colesterol.
    • El médico puede solicitarte que tomes ácido acetilsalicílico (aspirina) para prevenir ataques cardíacos. Pregúntale si este medicamento es apropiado para ti.
    • El ejercicio regular es muy bueno para las personas con diabetes. Habla primero con tu médico acerca de cuáles ejercicios son los mejores para ti y cuánto necesitas.
    • No fumes. El tabaquismo empeora las complicaciones de la diabetes. Si fumas, trabaja de la mano con tu médico para encontrar una manera de dejar el hábito.

    Para mantener tus pies sanos, debes:

    • Revisártelos y cuidarlos todos los días
    • Procurar que el médico te los examine al menos cada 6 a 12 meses y saber si tienes daño neurológico
    • Verificar que estés usando el tipo correcto de zapatos

    El personal de enfermería o un nutricionista te enseñarán acerca de las buenas opciones de alimentos para bajar el azúcar en la sangre y permanecer saludable. Asegúrate de saber cómo preparar una comida equilibrada con proteína y fibra. Trata de comer a las mismas horas cada día.

    Acude con frecuencia al médico
    Si tienes diabetes, debes acudir al médico cada tres meses. En estas visitas, el médico puede:

    • Preguntarte por tus niveles de azúcar en la sangre
    • Revisar tu presión arteria
    • Verificar la sensibilidad en tus pies
    • Revisar la piel y los huesos de tus pies y piernas
    • Examinar la parte posterior de tus ojos

    El médico también puede enviarte al laboratorio para que te hagan exámenes de sangre y orina con el fin de:

    • Verificar que tus riñones estén funcionando bien (cada año)
    • Verificar que tus niveles de colesterol y triglicéridos estén saludables (cada año)
    • Verificar tu nivel de HbA1c para ver qué tan bien controlado está tu azúcar en la sangre (cada 3 a 6 meses)

    Además, debes visitar al odontólogo cada 6 meses y acudir al oftalmólogo una vez al año, pero tu médico puede pedirte que lo hagas con mayor frecuencia.

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  • Diabetes Tipo 2: ¿Qué necesitas saber?

    Fuente: National Diabetes Information Clearinghouse (NDIC) del Instituto Nacional de Salud del Departamento de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos

    Muchas personas no saben que tienen la enfermedad hasta que empiezan a tener problemas relacionados con la diabetes, como visión borrosa o problemas cardíacos. Si descubres en forma temprana que tienes diabetes, puedes obtener tratamiento para evitar daños a tu... Leer más

    Muchas personas no saben que tienen la enfermedad hasta que empiezan a tener problemas relacionados con la diabetes, como visión borrosa o problemas cardíacos. Si descubres en forma temprana que tienes diabetes, puedes obtener tratamiento para evitar daños a tu organismo.

    ¿Qué es la diabetes?
    La diabetes es una afección en la cual el nivel de glucosa (también llamada azúcar) en la sangre es demasiado alto. La glucosa es una forma de azúcar que tu organismo utiliza para obtener energía. Un nivel demasiado alto de glucosa en la sangre puede dañar tu organismo con el tiempo. La diabetes puede producir ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, enfermedades renales, ceguera, enfermedades dentales, amputaciones y otros problemas de salud graves.

    ¿Qué es la diabetes tipo 2?
    La diabetes tipo 2 es el tipo más común de diabetes. La diabetes tipo 2 ocurre porque el cuerpo no utiliza la hormona insulina correctamente. La insulina ayuda al organismo a absorber la glucosa y a usarla para obtener energía. Si tu organismo no produce suficiente insulina o no la utiliza correctamente, usted tiene una afección conocida como resistencia a la insulina. La resistencia a la insulina requiere que el organismo produzca mayores niveles de insulina. Con el tiempo, el organismo no puede satisfacer la demanda adicional de insulina y se desarrolla la diabetes tipo 2.

    Tienes mayor probabilidad de sufrir diabetes tipo 2 si:

    • tienes 45 años o más
    • estás sobrepeso
    • no realizas actividad física
    • tu madre, padre o alguno/a de tus hermanos/as tiene diabetes
    • tienes presión arterial elevada o un nivel alto de colesterol (un tipo de grasa en la sangre)
    • tienes niveles anormales de HDL (colesterol bueno) o triglicéridos (otro tipo de grasa en la sangre)
    • tuviste diabetes gestacional, un tipo de diabetes que se desarrolla únicamente durante el embarazo, o diste a luz a un niño que pesaba más de 9 libras
    • tienes prediabetes, lo cual significa que tus niveles de glucosa en la sangre son más altos de lo normal, pero no lo suficiente como para considerarse diabetes
    • eres afroamericano, nativo de Alaska, indígena americano, asioamericano, hispano/latino o americano de las islas del pacífico
    • tienes síndrome de ovario poliquístico (SOP)
    • tienes una erupción cutánea oscura y aterciopelada alrededor del cuello o las axilas
    • tienes problemas de los vasos sanguíneos que afectan tu corazón, tu cerebro o tus piernas

    ¿Cómo puedo saber si tengo diabetes?
    Tu médico te puede realizar un análisis de sangre para saber si tienes diabetes. Algunas personas presentan síntomas de diabetes, como estar particularmente sedientos, tener que orinar a menudo o sentirse cansados. Otros no muestran ningún síntoma.

    ¿Cómo puedo tratar mi diabetes?
    Puedes tratar tu diabetes alcanzando tus objetivos de glucosa en la sangre, presión sanguínea y colesterol. Habla con tu médico para establecer valores objetivos de los tres parámetros y para saber cómo alcanzarlos. A continuación se muestran algunas formas de alcanzar dichos objetivos:

    • Escoge tu comida en forma inteligente. Escoge frutas, vegetales, productos de grano integral, pescado, carnes magras y productos lácteos bajos en grasa. Aprende cuándo y cuánto comer.
    • Realiza actividad física durante 30 a 60 minutos casi todos los días. Por ejemplo, puedes realizar una caminata a paso ligero. Pasa menos tiempo viendo televisión o usando la computadora. Dos veces a la semana, realiza actividades para fortalecer los músculos y los huesos, como levantar pesas o hacer sentadillas.
    • Alcanza un peso saludable y mantente en él. Saber escoger tus comidas de forma inteligente y realizar actividad puede ayudarte a controlar tu peso.
    • Toma los medicamentos que se te indican y sigue tomándolos, incluso luego de alcanzar tus objetivos.
    • Pregúntale a tu médico si debes tomar una aspirina de dosis baja por día para prevenir un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular.
    • Si fumas, busca ayuda para dejar de hacerlo.
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  • El paciente diabético y la influenza

    Por: Dra. Lydia Rodríguez, Endocrinóloga del Departamento de Utilización Médica del Hospital Auxilio Mutuo

    ¿Qué debe hacer el diabético si se enferma de influenza? ¿Qué recomendaciones pueden ayudar a que mantenga sus niveles de azúcar bajo control pese a la enfermedad? Leer más

    1. ¿Qué debe hacer el diabético si se enferma de influenza? ¿Qué recomendaciones pueden ayudar a que mantenga sus niveles de azúcar bajo control pese a la enfermedad?
      Al igual que los demás pacientes, deben tomar medidas de prevención como: lavado de manos, taparse la boca al toser, la hidratación y contactar su médico primario. Sin embargo, el paciente diabético debe monitorear con más frecuencia sus niveles glucémicos, ya que puede requerir de ajustes en su dosis de insulina que por lo regular debe aumentar y tener que iniciar insulina cuando es paciente que está en hipoglucemicos orales.
    2. ¿Qué signos y síntomas deben avisar sobre la evaluación profesional inmediata?
      Los signos y síntomas que deben dar la alerta a los pacientes para que busquen una evaluación médica son:
      • fiebre
      • dolor retro orbital
      • tos
      • dificultad respiratoria
      • gotereo nasal
      • dolor muscular generalizado que no responde al uso de analgésicos y antipiréticos usuales.
      Es importante que al identificar estos síntomas el paciente busque ayuda, ya que el tratamiento se debe comenzar antes de que pasen las 48 horas de que se presenta el posible cuadro de influenza.
    3. ¿Qué medicamentos antivirales se deben tomar y cuándo?
      El medicamento recomendado para tratar la influenza es el Tamiflu, el mismo se debe tomar por un periodo de 5 días. Para pacientes que padezcan de insuficiencia o fallo renal, este medicamento debe ser administrado de acuerdo a las instrucciones de su nefrólogo. Otro medicamento recomendado para tratar la influenza lo es el Zanamivir, pero actualmente se utiliza solo el Tamiflu, ya que es el que está disponible en el mercado. Los medicamentos para la influenza están indicados para que se comience antes de que pasen las primeras 48 horas de contacto con el virus y del comienzo de los signos o síntomas.
    4. ¿Es importante que el diabético siga el calendario de vacunación contra la influenza y la pulmonía¿ ¿Es importante que se vacune cada año? ¿Cuál es el mejor momento para vacunarse?
      Sí, la prevención por medio de la vacunación es muy importante. En el caso de la influenza, el mejor momento para vacunarse anualmente es previo a la temporada, que comienza en el mes de octubre y dura hasta el mes de marzo. En el caso de los pacientes diabéticos, se recomienda vacunarse cada 5 años con la vacuna de neumonía que es la que protege de igual manera para la pulmonía, a diferencia del resto de la población sin morbilidades que debe vacunarse una sola vez en su vida.

    Anotación importante: Pacientes con historial de alergia al huevo o que hayan tenido el Síndrome de Guillain Barre no pueden vacunarse para la influenza, ya que está contraindicado.

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